El Guarda-Templo: Puerta y Trabajos a cubierto.

guardatemplo

El Guarda-Templo es uno más de los oficios de la logia. Sus competencias son la seguridad y asistir al Experto en el cumplimiento del Rito, su deber como oficial es la de mantener el templo a cubierto de la presencia profana, es decir, vigilar y proteger el templo para poder desarrollar con libertad y seguridad los trabajos masónicos. Su presencia simboliza no solo la garantía de que los metales quedan fuera del templo, sino también que los trabajos estarán a cubierto. Es un oficio importante y requiere tener cualidades de observación, fuerza y valor pues sin este oficio no podrían comenzar y
desarrollarse adecuadamente los trabajos, para ello vigila en la puerta del templo que nadie que no sea un iniciado masón forme parte de los trabajos.

Su joya es la espada que jamás envaina y siempre empuña, simboliza la fuerza y la justicia, es de hoja recta con empuñadura en cruz, herramienta necesaria para defender el templo
de cualquier intrusión profana.

Como ya hemos dicho el lugar del Guarda-Templo en logia es la puerta, situada en occidente (puerta de los hombres), por donde se esconde el sol y frente a oriente (puerta de los dioses) de donde viene la luz, el Guarda-Templo recibe la luz directamente del Venerable Maestro sin pasar por los vigilantes, por eso, puede pedir la palabra directamente al Venerable Maestro sin pedirles permiso a ellos, es el único oficio que puede hacerlo. La puerta es el primer símbolo en todo ritual masónico que está en los
límites de dos mundos, de lo interior y lo exterior, de lo sagrado y lo profano. El paso de un mundo a otro se hace a través del umbral, esa delgada línea del tránsito donde no se
puede permanecer, cruzarlo significa la transformación del ser e implica el paso de las tinieblas a la luz. Este espacio, entre las columnas Jakin y Boaz, y el umbral de la puerta, llamado umbral simbólico, es el lugar exacto que vigila y custodia el Guarda-Templo, por ello también se le denomina el vigilante del umbral.

La historia de la existencia del Guarda-Templo es muy antigua, ya en la masonería operativa las logias, cuando eran simples cobertizos, necesitaban mantener ocultas sus técnicas del arte de construir catedrales por la competencia entre los grados existentes, por eso uno de ellos hacía de guardia, no dejando pasar a ningún otro obrero que no formara parte del grupo de artesanos y así poner a cubierto todo lo que se hacía y decía
en el interior. Con el tiempo no solo hubo un guardia en el exterior, también en el interior, comunicándose entre ellos a través de una teja, de ahí también el nombre de retejador, que levantaba para poder ver los signos y toques de su compañero, que solo los iniciados masones conocían. Más adelante la masonería especulativa adopto este sistema
de seguridad para que los trabajos se mantuvieran a cubierto tanto en el rito como en la simbología. Actualmente ha quedado en desuso la utilización de un Guarda-Templo externo dejando solo al Guarda-Templo interior, además la función de retejar o reconocimiento ha pasado al Experto.

Una vez cubierto el templo e iniciados los trabajos el Guarda-Templo deberá permanecer en su lugar, siempre empuñando su espada, guardando que la puerta este herméticamente cerrada para que la energía o egregor acumulada en el interior del templo se conserve y pueda ser guardada en un lugar seguro y sagrado en el interior de cada uno de los
hermanos que participan en la tenida.

He dicho.

Javier A.P.M.

0 replies on “El Guarda-Templo: Puerta y Trabajos a cubierto.”